Una compañía...que se estrelló

Proyectos desechados de Córdoba: los vuelos de la compañía Flysur

Proyectos desechados de Córdoba: los vuelos de la compañía Flysur

El aeropuerto de Córdoba se inauguró el 25 de mayo de 1958. El primer vuelo fue el de un un cuatrimotor Heron de doce plazas de Aviaco hacia Madrid

El 4 de septiembre de 2008, y con un vuelo especialmente planificado para las autoridades y medios de comunicación, salía con dirección a Vigo el primer avión de la compañía andaluza Flysur que despegaba del aeropuerto de Córdoba. El 20 de octubre del mismo año se realizaba el último. Haciendo un juego de palabras, la empresa se estrellaba sin necesidad de que ninguno de sus aviones lo hiciera. En principio iba a contar con vuelos regulares a la mencionada Vigo, pero también Barcelona y Bilbao. Se anunció un cese de la actividad muy pronto. Iba a ser momentáneo y se tornó definitivo. Atrás quedaba su presentación a principios del  mismo año en la Feria Internacional del Turismo, y un sin fin de ruedas de prensa protagonizada por la entonces alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar, y el consejero delegado de Flysur, Eduardo Gavilán, que se convirtió en un rostro habitual durante meses de los diarios y televisiones locales y regionales.

Hay que recordar que el 2008, aunque primer año de la crisis económica que se extendió como mínimo hasta el 2015 incluido, se vivía todavía como inercia de los felices años del ladrillo. Y Córdoba era candidata a la capitalidad cultural del 2016, algo que se vertebraba en torno al anuncio constante de proyectos y actividades de toda índole. Tuvieran o no que ver con esa capitalidad, lo cierto es que las instituciones incluían todo en ella, una amalgama de eventos y propósitos que en muchos casos quedaron en mera palabrería o adorno superficial. En resumidas cuentas, Flysur presenta su plan de trabajo en unos instantes en los que perduraba un optimismo truncado poco después.

La compañía aérea pertenecía de hecho en un 30% a la empresa Prasa, que con la crisis tuvo que someterse a varios planes financieros especialmente duros, en 2019 solicitaba el concurso de acreedores.  Además de Prasa, Flysur contaba con otros propietarios. Por ejemplo Corporación Alisios, promotora inmobiliaria que entró en liquidación años después o FMF Joyeros. Flysur era realmente la marca de la empresa matriz, Taer Andalus, creada por la aerolínea Pan Air junto a inversores privados. Taer Andalus decidía en abril de 2009 la liquidación de la empresa.

LAS  RAZONES  ESGRIMIDAS

Tras el término de los vuelos, Eduardo Gavilán manifestó en reiteradas ocasiones que no eran las razones económicas las que motivaron la decisión de pararlos. Como declaró, AENA se había comprometido a contar con una torre de control entre nueve meses y un año. Pero se toparon  una indeterminación en las fechas. Esa torre de control era necesaria para no desviar los vuelos a Sevilla en cuanto las condiciones meteorológicas fueran adversas. Se sumaron las manifestaciones de la Unión Sindical de Controladores Aéreos, que por carta advirtieron al director general de Aviación Civil, sobre el peligro del aeropuerto por sus carencias en cuanto a instrumentos, servicios de control o cobertura de radio.

Al margen de eso los vuelos tuvieron en los primeros momentos un sesenta por ciento de ocupación, aunque con promociones de por medio. La media estuvo en torno al 30%. Pero trascendió la noticia de que algunos vuelos tuvieron un único pasajero. Valga una anécdota: precisamente el último de los vuelos tuvo como pasajero en solitario al humorista Carlos Latre. Un chiste involuntario.

El último vuelo tuvo un único pasajero: el humorista Carlos Latre

El consejero delegado de Flysur se defendía indicando que antes de todos estos sucesos, la empresa había procedido a una primera ampliación de capital de 800.000 euros, y que había otra prevista de 900.000 euros, lo que demuestra que habían apostado por el aeropuerto de Córdoba. En su contra algunos medios de comunicación, que señalaban a la empresa como una buscadora de ayudas públicas.

Sea como fuere, el recorrido de la empresa fue tan corto como la propia pista del aeropuerto cordobés, entonces pendiente de una ampliación que se llevaría a cabo poco tiempo después, en el 2010.

El AEROPUERTO

El aeropuerto de Córdoba se inauguró el 25 de mayo de 1958. El primer vuelo fue el de un un cuatrimotor Heron de doce plazas de Aviaco hacia Madrid. Desde ese momento la historia del aeropuerto es un quiero y no puedo, con tímidas iniciativas para poner en marcha vuelos comerciales que no cuentan con rentabilidad suficiente. Al margen de Flysur o Aviaco también han operado compañías como Air Condal. El aeropuerto sirve fundamentalmente para los vuelos de aviación general y es utilísimo para los trasplantes destinados al Reina Sofía. El aeropuerto de Córdoba fue considerado en el 2014 por el Tribunal Europeo de Cuentas como un ejemplo de derroche de fondos europeos.

 

FOTO: ADRIÁN CHAPELA