El valor de lo inmaterial

‘Gestión de Intangibles’, el mundo de las marcas y los diseños industriales

'Gestión de Intangibles', el mundo de las marcas y los diseños industriales

La empresa cumple en este 2022 su primera década de andadura

La empresa cordobesa ‘Gestión de Intangibles’ cumple este año diez años de andadura en un sector muy específico, tanto que son la única empresa cordobesa especializada en tramitar marcas y patentes. Pero, ¿qué son esos intangibles?: «los intangibles son básicamente los signos distintivos de una empresa y su capacidad de innovación», explica el director de este despacho profesional, Manuel Campanero. Este economista cordobés, cuando empezó la crisis del 2008, se percató de que en Córdoba había productos muy buenos cuyo valor no se terminaba de atrapar. «En la joyería vendíamos con marca italiana o francesa, en el sector del  aceite bajo marca italiana, así que al llegar la crisis nos sustituían por otros proveedores más baratos, me fijé en lo que hacían aquellas empresas a las que esto no les sucedía, y resultó que gestionaban muy bien sus intangibles».

Como ejemplo claro y conocido de buena gestión de Intangibles, Campanero recuerda el de iPhone: «pone diseñado en California, fabricado en China, así que el valor añadido se queda en California». Y eso sucede en cualquier sector. «Puedes tener muy buen producto, pero no puedes gestionarlo si el que tiene la innovación con la que se fabrica el producto o el que tiene la marca con la que el consumidor identifica los valores de ese producto es otro».  ¿Y por qué fallaba esa gestión en Córdoba? Para Campanero se debe a una falta de desarrollo económico y a falta de atención a las marcas y patentes. Esto sin embargo está cambiando. Basta una estadística detectada por ‘Gestión de Intangibles’: en los últimos diez años casi se ha doblado la cantidad de marcas registradas. De menos de 500 en el 2011 se ha pasado el año pasado a 961, y este año es probable que se pase sobradamente de las 1.000.

Cuando una empresa quiere registrar una marca y se requieren los servicios de ‘Gestión de Intangibles’ (que generalmente trabajan para otros despachos de abogados), realizan primero un estudio de viabilidad, es decir, que la marca en cuestión cumpla los requisitos y no exista otra parecida. A partir de ahí proceden al registro.

LA VIGILANCIA

Una de las labores más interesantes que desempeña esta empresa es la vigilancia de la marca mediante un  software específico. Esa vigilancia evita que se pongan en marcha marcas parecidas. Se estudian cuestiones muy concretas, desde el parecido al principio de palabra, que tiene más fuerza, al del final, o incluso si se repiten vocales. Lo mismo sucede con los parecidos visuales y gráficos. El software va encontrado parecidos razonables, no necesariamente exagerados, y el despacho avisa al cliente en el caso de que sí los considere consistentes. Hay un plazo para presentar alegaciones de dos meses. Si nadie se opone la marca se registra.  Es la Oficina de Marcas  y Patentes la que decide acerca de las posibles alegaciones.

Hacen dos tipos  de vigilancia, la de marcas y la tecnológica

‘Gestión de Intangibles’ también realiza la llamada vigilancia tecnológica. Se trata de rastrear información. Un ejemplo puesto por Manuel Campanero sería el de una empresa cordobesa de vinos que quisiera buscar todas las marcas de vino registradas en España que lleven la palabra “Montilla”. El software compara todos los días los resultados y a partir de ahí se emiten informes.  Otro ejemplo válido sería el de una empresa que quisiera saber todas las marcas que se registran en un determinado código postal en el que operan, imaginemos en el caso cordobés el Parque Joyero.  Un último ejemplo podría el de empresas farmacéuticas que quieran saber qué marcas incluyen en su nombre el de un compuesto. «La vigilancia tecnológica sirve sobre todo a las empresas para tener capacidad de anticipación», apunta el economista.

LAS PATENTES

En el sector de las patentes, ‘Gestión de Intangibles’  trabaja sobre todo en el ámbito de los diseños industriales, más abundantes en Córdoba que las patentes de las llamadas invenciones. «El diseño industrial es un derecho que protege la forma o apariencia de un producto». Tiene que tener dos características: que sea nuevo y además singular. Campanero indica que con el primer término no hay problema, pero la singularidad sí los genera, ya que se refiere a que un consumidor informado sepa que ese determinado diseño es diferente de otro parecido. En el caso de Córdoba la patente de diseños industriales se utilizan mucho en el sector joyero, y cada vez  más en otros para los envases.

La labor tan especializada de ‘Gestión de Intangibles’ ha dados sus frutos, y de las marcas que el año pasado tuvieron representante en la provincia, se ocuparon casi del 70%. Al margen de eso también trabajan con clientes nacionales que incluso tienen marcas a nivel  internacional.

Aquí está Gestión de Intangibles