Cuenta con una bien surtida bodega

El restaurante ‘Cibeles’ se traslada a un local más elegante y amplio en la calle Teruel

El restaurante 'Cibeles' se traslada a un local más elegante y amplio en la calle Teruel

Hace apenas unas semanas abría en su nueva ubicación el restaurante ‘Cibeles’, que ocupa ahora el local de la calle Teruel nº 23 que antiguamente perteneció a dos establecimientos conocidos: ‘El Alma’ y ‘Cómeme los huevos’ (la tormenta de ideas que llevó a ese nombre debió ser apoteósica). Ahora se une el local contiguo y forman un conjunto de 230 metros cuadrados con un espacio de barra más de taberneo, un comedor amplio y terraza.

La terraza de Cibeles en su nueva ubicación

Hasta allá lleva Rafael Serrano la oferta de marisco y pescaíto que le hizo popular durante casi 16 años en la Avenida de la Arruzafilla, muy cerca de la glorieta en la que confluyen El Brillante y Escultor Fernández Márquez. Pero su carrera de hostelero viene de lejos, pues contó con una marisquería en el barrio de San Basilio, la ‘Cervecería Serrano’, y más tarde fue responsable de ‘La vidriera’ en la plaza Mármol de Bañuelos, al lado de las Tendillas.

El comedor de Cibeles

Hasta ‘Cibeles’ llevó toda esa experiencia y además en un barrio entonces incipiente, todo el que iba desde El Brillante hasta Cañito Bazán, procedente de la construcción en la zona que ocuparon las populares casitas portátiles. Ese barrio, al que se mudaban familias jóvenes igualmente incipientes, necesitaba de sus negocios de hostelería. Y se llenó de una punta a otra de todo tipo de bares, tabernas, restaurantes y algún lugar de copas. Las razones del traslado a la calle Teruel, como cuenta con gran sentido del humor Serrano, «es que aquello era arrendado y esto es mío…mío cuando lo pague».

«Nuestros platos representativos son el marisco, tanto andaluz como gallego, y el pescaíto frito chiquito». El responsable de ‘Cibeles’ recomienda además no perderse la ensaladilla de gambas, «ahora la hace todo el mundo pero la nuestra es la mejor». Y no se pierdan los guisos, como manitas, callos o rabo de toro. También prestan especial atención a los productos de temporada.

El propietario de Cibeles en su bodega

Junto a su socia Tatiana ha puesto en marcha un lugar decorado con gusto que ofrece sensación de amplitud y calidez. Además de la zona de la barra, el comedor cuenta con 18 mesas, y la terraza con 12. El lugar tiene una pequeña bodega con más de 40 referencias. Los amantes del vino tienen sin duda su sitio aquí.

‘Cibeles tiene un horario ininterrumpido de 13:00 al cierre.