Empresarios cordobeses por el mundo: Rocío García, La Bombona Diving (Tailandia)

Empresarios cordobeses por el mundo: Rocío García, La Bombona Diving (Tailandia)

«Un día os voy a decir a todos que me voy, y ese día me iré a una isla por ahí perdida». ¿Cuántas personas en puestos de gran responsabilidad y enorme estrés piensan algo así? Seguro que bastantes. ¿Cuántas lo dicen? Quizá otro apreciable porcentaje. ¿Cuántas lo hacen? Aquí las cifras se reducen a una cantidad verdaderamente ínfima y seguramente bastante cercana a cero. Ya saben, del dicho al hecho…Sin embargo una cordobesa, de Pozoblanco, cumplió aquello meditado y expresado en voz alta. El resultado es la empresa ‘La Bombona Diving dedicada al buceo en la isla tailandesa de Koh Tao.

Rocío García estudió publicidad y relaciones públicas en Madrid. Y empezó a trabajar en la capital. Llegó a alcanzar un puesto de directiva de cuentas en su empresa multinacional. Por ejemplo llevaba las cuentas de marcas automovilísticas tan conocidas como ‘Mini’ o ‘BMW’. Hace más de 15 años fue a Almería con una amiga para hacer el curso ‘Open water’, primer nivel en la certificación del buceo. «Me gustó la sensación, pero tampoco me emocioné mucho», recuerda la empresaria cordobesa. Sin embargo al año siguiente probó de nuevo en un centro de buceo en Murcia. Y allí se enganchó. A partir de entonces aprovechó sus vacaciones para bucear en distintos puntos de España o bien en  lugares como Méjico o las Islas Maldivas.

Y del enganche se pasó al flechazo…¿o bombonazo? Decidió tomarse una excedencia para conocer el sudeste asiático. Conoció la isla de Koh Tao, muy famosa en el mundo del buceo, y recaló en ella en septiembre del 2013. Un mes llevó a otro, y luego otro…y se quedó dejando atrás su anterior ocupación y su vida. «Vi que había un nicho en el mercado español, porque había dos centros de buceo a la vieja usanza de Tailandia y observé que faltaba uno para una clientela que buscase una calidad más alta». Empezaron a montarlo todo en diciembre. En marzo de 2014 echaba a bucear, más que a andar, ‘La Bombona Diving’.

García recuerda los inicios como algo tediosos por las trabas del idioma y la dureza propia a cualquier principio, pero manifiesta haber tenido mucha suerte en general. Con sentido del  humor afirma que «no fue para tanto, sin embargo mis amigas dicen que no me acuerdo, que estaba hecha una piltrafa». No obstante asegura que esos comienzos fueron muy estimulantes, al combinar el emprendimiento con algo como el buceo que le parecía mucho más que un trabajo, pues era un hobbie y una verdadera pasión. «Además Koh Tao es un isla dedicada al buceo, por lo que la primera parte de captación de clientes la hace la propia isla, si me hubiera ido a otra isla perdida sin centro de buceo tendría que haber captado a los clientes para que vayan a esa isla, que una vez allí quieran bucear, y que además deseen hacerlo conmigo».

¿Qué tiene Koh Tao para ser ese paraíso para los aficionados al buceo? «La isla está rodeada de un arrecife de coral maravilloso, prácticamente todo el año tiene unas condiciones perfectas para el buceo -mar calmado, agua limpia, buena visibilidad, fauna marina preciosa-, y es estupenda para aprender a bucear porque son aguas calientes sin grandes olas».  Vivir y trabajar allá, a efectos de Tailandia, es comparado por la pozoalbense como vivir en España en un pueblecito de Teruel en comparación con Madrid, o bien Formentera con respecto a Valencia. «Aquí se respeta la cultura tailandesa pero está más pensado para el turismo».

La isla tiene las condiciones perfectas para el buceo

¿Y con qué se queda la cordobesa de la cultura tailandesa? «Obviamente hay de todo, porque todas las personas son distintas, pero en general son todos muy amables, están por ayudarte y sonreírte, están ahí para cualquier cosa que necesites, te abren sus casas, comparten todo, viven muy de cara a la calle y muchas veces en sus propios negocios, por lo que cuando te reciben en ellos te reciben como en su hogar».

‘La Bombona Diving’ se dedica fundamentalmente al llamado buceo recreativo, desde una prueba de un día en un ambiente absolutamente controlado, sin bucear en absoluto en profundidad pero haciéndolo en un arrecife de coral, hasta los diversos cursos existentes, bien de iniciación, bien profesionales. Cuentan también con inmersiones especializadas. Una es en Sail Rock, un pináculo entre Koh Tao y Koh Phangan, donde el buzo puede entrar por su conocida chimenea, e incluso ver barracudas. Otra es de buceo nocturno con luces  ultravioleta y una visera especial. El uso de ambos permite ver la iridiscencia de los corales, pero también la de criaturas como cangrejos o morenas. Por último está el curioso scape reef, un juego a modo de scape room donde hay que encontrar un tesoro escondido.

La empresa se encuentra dentro de un resort, aunque puede bucear cualquier cliente que lo desee, independientemente de que se aloje allí. De la misma forma, los invitados del resort pueden bucear con ‘La Bombona’ o con la empresa que escojan durante su estancia.

Rocío García tenía el plan de expandir su negocio en la costa española, pero la crisis sanitaria ha ralentizado el proceso, como ha sucedido en tantas iniciativas empresariales desde que se desencadenó. El plan en cualquier caso está ahí y seguramente dentro de no demasiado se pueda disfrutar de ‘La Bombona Diving’ no solamente en Tailandia (vean el vídeo de abajo), sino mucho más cerca.