‘Boix’, comunicación y publicidad basada en su esencia

'Boix', comunicación y publicidad basada en su esencia

Eran los años 80 cuando la ahora agencia ‘Boix Comunicación’ funcionaba con un concepto de agente. Ese matiz entre agencia y agente es fundamental para conocer la historia empresarial de su responsable, Antonio Cerrato, en el momento de sus inicios. «Mi jefe era Elías Cano, un vendedor de electrodomésticos muy listo e inteligente, y si vendía una partida de 50 lavadoras le preguntaba “¿quieres que te lo anuncie en la radio o en un periódico?”». Se trataba de los últimos años en los que los electrodomésticos, por decirlo de forma coloquial, se vendían solos para los hogares gracias a la nutrida clase media existente.  Y junto a ellos ese añadido del anuncio que ya iba construyendo lo que sería posteriormente una agencia…desde el agente comisionista tradicional. Entonces eran los medios los que confeccionaban el anuncio.

Al entrar de muy joven Cerrato, en 1990, precipitó una innovación. Sería él el que confeccionaba dicho anuncio, entonces mediante rotring. Desde pequeño le atraía el dibujo y el mundo de las marcas, por lo que dejó derecho para dedicarse a este mundillo. Y aportó ese incipiente diseño que como decimos hacían los diarios hasta el momento. «Si ahora es difícil cobrar y poner en valor la creatividad en aquellos años era un auténtico muro que había que derribar», explica Cerrato.

Tras la muerte de Elías Cano, el negocio pasó a manos de su hija, Gema Cano, y el propio Cerrato, que tiempo después compraría sus acciones para pasar a ser el dueño en un sector sometido a numerosas crisis en la que ‘Boix’ ha salido airosa. Una de las claves para eso, como indica su responsable, «fue borrar desde el principio el aura de informalidad y bohemia que había en torno al mundo de la publicidad o la falta de seriedad, rigor y cumplimiento de plazos».

Una de las claves de Boix fue borrar el aura de informalidad que tenía la profesión

Para Cerrato los medios de comunicación tradicionales siguen siendo una de las columnas vertebrales del mundo de la publicidad, a pesar del vaivén constante de nacimientos y muertes de diarios, revistas o radios. «Lo que hay que hacer es ofrecer la esencia de este trabajo, que es la creatividad, además de concebir la comunicación en 360 grados». Esto quiere decir controlar todas las variables de la comunicación, desde la identidad visual corporativa a la construcción de la narrativa verbal, o la estrategia al control del mundo de los medios, además del marketing digital.

En cuanto al marketing digital, ahora tan en boga, Cerrato tiene una opinión que se sale de lo habitual, puesto que lo considera una herramienta más. «No hay que sacralizarla ni es la panacea, estoy convencido de que las marcas todavía hoy día se construyen a partir de los medios tradicionales masivos, entre otras cosas porque el marketing digital es muy complejo, requiere del concurso de muchas especializaciones y abordarlo de forma completa para una mediana o pequeña empresa…es una utopía». El responsable de ‘Boix’ aboga por integrarlo pero afirma que funciona mucho mejor con las inversiones que puede realizar una gran empresa.

En los últimos 30 años, más de 300 empresas han pasado por  ‘Boix‘, entre ellas la mismísima ‘Phillip Morris’, también ‘Deza’, ‘Sadeco’, ‘Navisa’, ‘Leroy Merlín’, ‘Deuser’, ‘Zoco’. ‘Librería Luque’ o ‘La oportunidad’, además de realizar imágenes muy conocidas en la ciudad del ámbito cultural o turístico. Todo ello lo pueden consultar en su página web, voluntariamente sencilla, algo inusual que se agradece, y que va en sintonía con una concepto acerca de  la publicidad que, recordemos, se basa en su esencia.