Cuenta con 5.000 usuarios

Be prevent: cuando los objetos “hablan” para cuidar a las personas mayores

En multitud de películas de dibujos animados o fantasía es común ver hablar a los objetos, y no nos extrañamos por el discurso que ofrece un candelabro, una tetera o un reloj. Otra cosa distinta es que lo hicieran en realidad. En el término medio se sitúa BePrevent, que se puede definir como una empresa que hace hablar  a las cosas, y todo por un buen motivo: el cuidado de las personas mayores que viven solas. Y todo ello gracias a una serie de etiquetas inteligentes. A lo mejor un aparato no se pondrá a debatir directamente (todavía), pero sí veremos como transmitirá información de enorme utilidad.

La idea surgió primero del trabajo como psicólogo del CEO de BePrevent, Rafael Serrano, y del contacto con el mundo de los mayores y la tecnología, todo en colaboración con el CTO, Juancho Cabrera. De esa conjunción surgió la necesidad de establecer algunos protocolos y mecanismos de control para el cuidado de los familiares mayores, en un mundo en el que la exigencia laboral impide tener tiempo para ello, lo que deriva muchas veces en situaciones dificilísimas, casi desesperadas.

Objetos con la etiqueta inteligente de Be Prevent

Como explica Serrano, BePrevent funciona fundamentalmente escogiendo cinco objetos de los que partirá la información. Los objetos se clasifican en tres áreas seguridad (p. ej. una mampara o un andador), actividad (un cajón o el frigorífico) u ocio (una guitarra o la radio). En cada uno de los objetos se coloca una etiqueta inteligente que transmitirá información respetuosa con respecto a la persona mayor, es decir, no vulnerará su intimidad en ningún momento. ¿A qué tipo de información nos referimos? Pues la etiqueta colocada en la mampara ofrecería información sobre que ha entrado en la ducha, se ha duchado y ha salido de la ducha sin problemas. Si se coloca el en frigorífico se controlan las horas de comida. Muchas veces están relacionadas con los comportamientos y estados de ánimo. El CEO de la empresa recuerda dos casos, el de unas etiquetas colocadas en una guitarra y en un transistor. Si esas personas en sus momentos de ocio no tocaban la guitarra u oían la radio quería decir que estaban deprimidas por una serie de cuestiones. Las etiquetas en otros lugares pueden controlar salidas o bien sencillamente que la persona se despierta o se acuesta. Al final es crear información mediante el uso de los objetos cotidianos para favorecer el cuidado.

La información de BePrevent no vulnera la intimidad del mayor

El mando de la tele, una regadera, la caja de las medicinas,  un cepillo, un tensiómetro…cualquier objeto susceptible de transmitir información de calidad y a la vez no intrusiva para la persona puede contar con una etiqueta. Los datos se transfieren bien a una app de descarga gratuita para ver por el móvil bien a un portal web. Por su parte, además de las cinco etiquetas, está el dispositivo central, que no requiere de internet, sino tan sólo de que exista conexión a la red eléctrica. A partir de ahí funciona mediante bluetooh.

Para la familia este servicio ofrece datos que permiten esa necesaria tranquilidad de saber que el familiar está bien. Pero además pueden abrir los cuidados a varios familiares y allegados. Igualmente se ofrecen cuando sea necesario a cuidadores profesionales o trabajadores sociales. Y también a la Administración, pero en este caso solamente información global que ayude por ejemplo a realizar valoraciones.

Este cuidador virtual, al fin y al cabo potencia la independencia tanto de la persona mayor que vive sola, que se sabe cuidada en remoto, y de la familia, que cuenta con mecanismos muy sencillos de observación. Actualmente BePrevent cuenta con unos 5000 usuarios su modelo de negocio se orienta al 100% a servicios ofrecidos por la Administración de manera directa o a través de empresas licitadoras.